Diferencias

Diferencias entre Trastorno y Enfermedad

En la actualidad es habitual ver en medios de comunicación identificar al autismo de enfermedad y, por extensión, a las personas que los tienen se las trata de enfermas. Y el problema es que esta confusión viene marcada por la imprecisión en la definición que Síndrome y Trastorno tienen. Para aclarar los conceptos debemos partir de una premisa qué es la definición.

Enfermedad:

La enfermedad es un proceso y el estatus consecuente de afección de un ser vivo, caracterizado por una alteración de su estado de salud. Una enfermedad es una alteración de la salud que debe cumplir con al menos dos de los siguientes criterios:

  • Que tenga un agente etiológico (causa) reconocible.
  • Que tenga un grupo identificable de signos y síntomas.
  • Que presente alteraciones anatómicas consistentes.

Trastorno:

Un Trastorno puede considerarse como una descripción de una serie de síntomas, acciones o comportamientos. Suele estar asociado a patologías o desordenes relacionados con patologías mentales. También se asocia a alteraciones de los procesos cognitivos y afectivos del desarrollo, considerando que existe una diferencia significativa respecto al grupo social mayoritario donde se incluye la persona, no existiendo una etiología conocida.

Los Trastornos Generalizados del Desarrollo, el cual engloba al autismo, están caracterizados por alteraciones cualitativas características de la interacción social, de las formas de comunicación y por un repertorio repetitivo, estereotipado y restrictivo de intereses y actividades. Estas anomalías cualitativas son una característica generalizada del comportamiento del individuo en todas las situaciones, aunque su grado puede variar. En la mayoría de los casos el desarrollo es anormal desde la primera infancia y sólo en contadas excepciones, las anomalías se manifiestan por primera vez después de los cinco años de edad. Es habitual, aunque no constante, que haya algún grado de alteración cognoscitiva general, aunque estos trastornos están definidos por la desviación del comportamiento en relación a la edad mental del niño.

¿Es el autismo una enfermedad?

En base a estas descripciones podemos llegar a diversas conclusiones, que la enfermedad debe tener un origen conocido, un tratamiento médico, tener pautas comunes, un pronóstico y un diagnóstico fiable.

No obstante, en el caso de las enfermedades raras esto no se va a cumplir tampoco al 100%. Pero en el caso del autismo no existe un origen conocido (todavía), no existe un tratamiento médico (el uso de fármacos a día de hoy no curan nada), no hay dos personas iguales, el pronóstico es variable y el diagnóstico es más válido como instrumento que como diagnóstico definitivo, y por tanto podemos decir que el autismo no es una enfermedad.

Las personas con autismo pueden tener una salud inmejorable, incluso a todos los niveles, pero seguirán presentando conductas específicas e identificables con el Trastorno en sí.