Detención

¿A qué edad se puede detectar el autismo? ¿Cuáles son las principales señales de alerta en el desarrollo?

A pesar de que cada niño con TEA es diferente a los demás, y que la edad de detección varía de unos casos a otros. Los puntos relevantes a tener en cuenta y que el niño debería desarrollar en caso de no tener autismo son:

     A) Desarrollo de habilidades sociales tempranas

  • Sonrisa social (está establecida desde las 8 semanas de vida)
  • Contacto visual, interés por el rostro humano (manifiesto desde las primeras horas de vida)
  • Respuesta al nombre propio
  • Atención compartida
  • Temor a los extraños (es evidente alrededor del 9-10 mes de vida)
  • Mecanismos de consuelo

    B) Desarrollo del juego y uso de los juguetes

    C) Desarrollo del lenguaje

  • La primera etapa corresponde a los ruidos fisiológicos (estornudo, tos y llanto, este último tiene una función comunicativa importante)
  • Posteriormente aparece el balbuceo inicial que es substituido por el balbuceo reduplicativo (sílabas pegadas: papapapa, tatata, etc.) que comienza a manifestarse hacia el 4-5 mes de vida
  • Se sigue el balbuceo canónico, este es una jerga en la cual aparecen rasgos prosódicos, es decir entonaciones y ritmos propios del habla. Comienza a aparecer hacia el 9-10 mes de vida
  • Aparecimiento de la primera palabra, lo cual suele ocurrir hacia los 12 meses de vida.

   D) Gestos instrumentales y gestos protodeclarativos

  • Acá señalar (con el índice) es probablemente el gesto al que mayor atención debamos prestar
  • El gesto de “adiós” aparece hacia los últimos meses del primer año, inicialmente bajo el comando de los padres pero poco después aparece espontáneamente y adecuadamente aplicado.

   E) Patrones estereotipados o restrictivos de conducta

  • Aunque es importante indicar que suelen ser más tardíos y no son frecuentemente observados en el primer año de vida. Lo más usual es el balanceo pero debe tenerse en cuenta que muchos niños pequeños lo hacen como mecanismo de autoconsuelo. También debemos prestar atención a los intereses muy manifiestos en patrones o ciertos tipos de movimiento (como el circular).

En cambio,si no existen los signos anteriores, nos podemos encontrar con un caso de autismo, éstas son una serie de señales de alarma clasificada por la edad del niño que pueden hacer recomendable una valoración exhaustiva del desarrollo:

Hacia los 12 meses de edad

  • No balbucea.
  • No hace gestos como saludar con la mano, señalar para pedir alguna cosa o mostrar objetos.
  • No reconoce su nombre ni responde cuando se le llama.
  • No se interesa ni se implica en juegos interactivos sencillos, como el “cucú-tras” o similares.

Entre los 12 y los 18 meses de edad

  • No dice palabras sencillas.
  • No responde a su nombre.
  • Presenta un uso limitado o disminuido del contacto ocular.
  • Ausencia de balbuceo social/comunicativo como si conversara con el adulto.
  • Ausencia de imitación espontánea.
  • No señala para “pedir algo” (protoimperativo).
  • No mira hacia donde otros señalan.
  • No enseña o muestra objetos.
  • Puede manifestar una respuesta inusual ante estímulos auditivos.
  • Falta de interés en juegos interactivos simples como el “cucú-tras” o similares.

Hacia los 24 meses de edad

  • No dice frases de dos o más palabras, que sean espontáneas y no sólo repeticiones de lo que ha escuchado a los demás.
  • Tiene dificultades para mantener el contacto ocular cuando se le habla, y no sigue objetos con la mirada.
  • No se implica en juegos compartidos, y parece no disfrutar de la relación compartida con otras personas.
  • También se recomendaría una valoración exhaustiva del desarrollo si a cualquier edad parece que el niño o la niña pierden habilidades que ya había conseguido, como el balbuceo o las primeras palabras.

En cualquier caso, estos factores de forma aislada no implican que el niño o la niña tengan autismo. En general debemos buscar que nuestros médicos pediatras mantengan seguimiento periódico del desarrollo de los niños y no solamente resuelvan las consultas por salud y enfermedad. También es pertinente dar instrucción suficiente al personal de guarderías infantiles en relación al crecimiento y desarrollo de los niños.

Conclusión

Estar atentos y mantener la vigilancia de crecimiento y desarrollo. Cuando aparecen variaciones que se apartan de los patrones típicos es conveniente profundizar un poco más en la exploración y nunca sentarse a esperar para “ver qué pasa”.

En el siguiente enlace, se ven claramente estos puntos que he citado anteriormente de forma muy práctica:

 

Para saber más:

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